La ola de inseguridad registrada en Jalisco tras el operativo militar del 22 de febrero, en el que murió Nemesio Oseguera Cervantes, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, obligó a colectivos de búsqueda de personas desaparecidas a suspender temporalmente sus actividades de campo en la entidad.
De acuerdo con Guadalupe Aguilar, fundadora del colectivo Familias Unidas por Nuestros Desaparecidos en Jalisco, la situación de seguridad ha impedido retomar las brigadas de búsqueda al menos hasta abril, principalmente por la falta de acompañamiento de fuerzas federales.
La activista explicó que antes del operativo los colectivos realizaban búsquedas en vida en centros de rehabilitación, cárceles, hospitales y clínicas psiquiátricas, además de recorridos en predios donde se sospecha la presencia de restos humanos. Sin embargo, después de la operación federal se les notificó que no podían continuar con las búsquedas en campo ante la falta de personal de la Guardia Nacional para brindar seguridad.
Para los colectivos, las salidas a campo son fundamentales en un estado que enfrenta una de las crisis de desapariciones más graves del país. El Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas contabiliza más de 131 mil casos desde 1960, de los cuales más de 16 mil corresponden a Jalisco, la cifra más alta a nivel nacional.
La violencia se intensificó especialmente en zonas cercanas a Guadalajara, una de las sedes mexicanas del Mundial de Futbol de 2026. Tras el operativo federal contra el líder del CJNG, el gobierno reforzó la presencia de fuerzas federales ante episodios de violencia que incluyeron enfrentamientos, incendios de vehículos y ataques contra autoridades.
Integrantes de otros colectivos, como Luz de Esperanza Desaparecidos Jalisco, expresaron preocupación por la seguridad durante las búsquedas. Héctor Flores, miembro de la organización, señaló que existe incertidumbre sobre la logística de protección en los operativos de campo, especialmente en predios donde recientemente se han encontrado restos humanos.
Ante el riesgo de enfrentamientos o ataques contra fuerzas federales, algunos colectivos decidieron suspender temporalmente otras actividades, como la colocación de fichas de búsqueda en espacios públicos. Las familias temen quedar atrapadas en posibles enfrentamientos armados.
Arturo Ochoa, padre de dos jóvenes desaparecidos en 2023, señaló que los colectivos han solicitado formalmente el acompañamiento de la Guardia Nacional o de la Secretaría de la Defensa Nacional, debido a las amenazas constantes que enfrentan quienes participan en estas labores.
Mientras se restablecen las condiciones de seguridad, los colectivos mantienen otras acciones como la difusión de información en redes sociales y la vigilancia en el Servicio Médico Forense para dar seguimiento a la identificación de cuerpos que llegan a esa institución.
Deja una respuesta