De La Mocha a Serpentikah: ¿qué montaña rusa aguantas?
Por Bruno Cortés
CIUDAD DE MÉXICO.- Hay dos momentos capaces de revelar mucho sobre una persona: cuando el carrito comienza a subir lentamente y cuando, desde lo más alto, ya no existe posibilidad de arrepentirse.
Unos levantan las manos. Otros se aferran a la barra. Algunos cierran los ojos y prometen que jamás volverán a subir. Diez minutos después, muchos están otra vez formados.
Ese ritual tendrá una fecha especial este domingo 16 de agosto, cuando Aztlán Feria de Chapultepec celebre el Día Internacional de la Montaña Rusa con una promoción diseñada precisamente para quienes disfrutan repetir.
Durante ese único día, el paquete Aztlán Plus Ilimitado costará 450 pesos y permitirá utilizar de manera ilimitada las montañas rusas, juegos y atracciones contempladas dentro del paquete.
Para conseguir el precio será necesario mostrar en las taquillas del parque la publicación conmemorativa difundida en las redes sociales de Aztlán.
Pero antes de comprar el pase hay otra pregunta: ¿qué tanto miedo estás dispuesto a soportar?
Para quienes quieren comenzar sin demasiados sobresaltos está La Mocha, una montaña rusa familiar con cuatro curvas y ambientación inspirada en un ferrocarril mexicano vinculado a la época de la Revolución. Según Aztlán, más de 115 mil pasajeros han subido durante 2026.
El siguiente escalón puede ser Laka Laka. Aquí los carritos no solamente avanzan sobre los rieles: también giran sobre su propio eje. Su ambientación toma elementos del Día de Muertos y combina curvas, movimiento y una velocidad moderada. Ya supera los 150 mil pasajeros este año.
Luego aparece Marometas, donde conservar el sentido de la orientación comienza a complicarse. Los vehículos realizan movimientos verticales y horizontales sobre su propio eje. El parque reporta más de 100 mil pasajeros y más de 10 mil recorridos durante 2026.
Y entonces queda Serpentikah.
Para subir hay que aceptar desde el principio que durante algunos segundos el mundo estará literalmente de cabeza.
La montaña rusa suspendida cuenta con 540 metros de vía y tres inversiones. Está inspirada en Quetzalcóatl y se ha convertido, según los números proporcionados por Aztlán, en la más concurrida de las cuatro.
Más de 200 mil personas se han subido este año.
Las cifras muestran que la adrenalina tiene mercado. Aztlán asegura que en lo que va de 2026 más de 1 millón 700 mil pasajeros han utilizado los juegos y atracciones del parque.
Sólo las cuatro montañas rusas concentran más de 500 mil pasajeros y alrededor de 45 mil recorridos.
El plan permite además bajar el ritmo entre una atracción y otra. Dentro del parque hay un corredor gastronómico para comer, tomar algo y decidir —con los pies nuevamente en tierra firme— si realmente vale la pena regresar a la fila.
La entrada a Aztlán es gratuita y las atracciones pueden adquirirse individualmente. El paquete promocional es una alternativa para quienes pretendan pasar buena parte del domingo subiendo, bajando, girando y repitiendo.
Así que el reto del 16 de agosto no es únicamente encontrar quién se anima a subir.
Es descubrir quién, después de tres inversiones, todavía tiene ganas de decir: otra vez.
Etiquetas: Chapultepec, La Mocha, Laka Laka, Marometas, montañas rusas Aztlán, promoción Aztlán, qué hacer CDMX, Serpentikah

