Claudia Sheinbaum descarta presión de EU por agua en tratado
Por Juan Pablo Ojeda
La presidenta Claudia Sheinbaum salió a responder a un señalamiento que, de entrada, podría encender tensiones diplomáticas: la idea de que México habría sido presionado por Estados Unidos con el tema del agua durante negociaciones comerciales. La versión vino del senador John Cornyn, pero desde el gobierno mexicano la respuesta fue clara: no hay tal presión.
Sheinbaum lo explicó en términos sencillos. El tema del agua entre ambos países no depende de acuerdos recientes ni de negociaciones coyunturales, sino de reglas establecidas desde hace décadas en el Tratado de Aguas de 1944. Este tratado fija cómo se distribuye el recurso hídrico entre México y Estados Unidos, con plazos definidos y obligaciones para ambas partes.
En la práctica, México debe entregar cierta cantidad de agua del río Bravo en ciclos de hasta cinco años, mientras que Estados Unidos hace lo propio con el río Colorado. Es decir, no es un tema que se negocie cada vez, sino un compromiso previamente acordado y regulado.
La presidenta también reconoció un punto clave: México no pudo cumplir completamente con la entrega de agua en un periodo reciente debido a la sequía. Sin embargo, eso no derivó en presiones políticas, sino en ajustes dentro del mismo marco legal. Se firmó un anexo para cubrir el faltante, y actualmente se discuten los tiempos para cumplir con ese compromiso.
En este proceso, destacó el papel del canciller Juan Ramón de la Fuente y de Roberto Velasco Álvarez, quienes están a cargo de coordinar los detalles técnicos y diplomáticos de la entrega de agua.
Pero el tema no se queda en la relación con Estados Unidos. Sheinbaum aprovechó para poner sobre la mesa lo que ocurre dentro del país. Desde 2025, su administración impulsa la aplicación de la Ley de Aguas Nacionales, enfocada en ordenar el uso del recurso y combatir abusos en concesiones.
Ahí aparecen casos que reflejan el problema interno: desde el uso irregular de agua para fines agrícolas hasta la comercialización mediante pipas. Incluso, la Comisión Nacional del Agua detectó adeudos millonarios por sobreexplotación de concesiones en el sector privado.
Lo que deja ver este episodio es una doble dimensión del tema hídrico. Por un lado, la relación internacional con Estados Unidos, regida por acuerdos históricos; por otro, los retos internos de distribución, uso y control del agua en México.
Al final, la postura del gobierno es que no hay presión externa, pero sí un reto interno que exige mayor regulación y vigilancia. Y en un contexto de sequías cada vez más frecuentes, el agua deja de ser solo un recurso natural para convertirse en un tema central de política pública.
You may also like
Archivos
Categorías
- Análisis y Coyuntura
- Animales
- Cámara de Diputados
- Cámara de Senadores
- CDMX
- Ciencia
- Ciencia y Tecnología
- Cine
- clima
- Columnas
- Cultura
- Cultural
- Deportes
- Economía
- EDOMEX
- educacion
- Entretenimiento
- Espectaculos
- Estados
- Estilo De Vida
- Experiencia gourmet
- Fotografía
- Hogar
- Interesante
- Internacional
- Internacionales
- legislativo
- medio ambiente
- Nación
- Nacional
- Negocios
- Politica
- Principal
- Principales
- PRINCIPIAL
- Prinipal
- Salud
- Salud y Belleza
- Seguridad
- Tecnología
- Turismo
- Uncategorized
Deja una respuesta