La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que la estrategia de seguridad del país no tendrá modificaciones pese a los recientes movimientos en el gabinete del gobierno de Estados Unidos, donde el presidente Donald Trump decidió destituir a Kristi Noem como secretaria de Seguridad Nacional.
Durante su conferencia matutina realizada en Zapopan, Jalisco, la mandataria explicó que la coordinación entre ambos países continuará como hasta ahora, especialmente en temas de migración y seguridad. Según dijo, las instituciones mexicanas mantendrán el mismo esquema de colaboración con las agencias estadounidenses.
La decisión de Trump ocurrió el 5 de marzo, luego de que Noem fuera cuestionada en el Congreso de su país por un contrato publicitario de 220 millones de dólares. Con su salida, se convirtió en la primera integrante del gabinete removida durante el segundo mandato del presidente estadounidense.
Aunque fue destituida del cargo, Trump anunció que Noem asumirá una nueva función como enviada especial del programa denominado “Escudo de las Américas”, una iniciativa impulsada por Washington para reforzar la cooperación en materia de seguridad en el hemisferio occidental.
En ese encuentro, el gobierno estadounidense firmó un acuerdo con 20 países de América Latina con el objetivo de combatir organizaciones vinculadas al narcotráfico y catalogadas como narcoterroristas. El pacto contempla acciones coordinadas para enfrentar estas redes criminales, e incluso advierte que Estados Unidos podría actuar de manera unilateral si considera que los esfuerzos regionales no son suficientes.
El acuerdo fue presentado por el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, quien explicó que la estrategia busca reforzar la cooperación militar y de seguridad para proteger fronteras, infraestructuras críticas y reducir la actividad del crimen organizado en la región.
Uno de los puntos que llamó la atención es que México, junto con Brasil y Colombia, no formó parte de ese acuerdo inicial, a pesar de ser países con fuerte presencia de organizaciones del narcotráfico y un peso geopolítico importante en América Latina.
Ante este contexto, Sheinbaum insistió en que la relación con Estados Unidos continuará basada en el diálogo y la cooperación institucional. Subrayó que, además de la seguridad, el gobierno mexicano seguirá priorizando la coordinación en materia migratoria y la defensa de los derechos de las y los mexicanos que viven en territorio estadounidense.
La presidenta dejó claro que los cambios internos en el gobierno de Washington no alteran la ruta que México ha trazado en su política de seguridad ni la forma en que ambos países mantienen comunicación para enfrentar retos comunes en la región.
Deja una respuesta