Francia sale a las calles para exigir salarios dignos y frenar el costo de vida
Miles de trabajadores y estudiantes salieron a las calles de distintas ciudades de Francia para reclamar mejores condiciones económicas, aumentos salariales y medidas para enfrentar el incremento del costo de vida, en una jornada nacional de huelgas y manifestaciones que aumenta la presión sobre el gobierno de Emmanuel Macron.
Las movilizaciones reunieron a 575 mil personas, según cifras de las autoridades francesas. Sin embargo, la Confederación General del Trabajo (CGT), uno de los sindicatos convocantes, calculó una participación de hasta 1.6 millones de manifestantes.
Entre las principales exigencias de los trabajadores destacan la revalorización del salario mínimo interprofesional, un aumento general de los sueldos, mayor justicia fiscal y la protección de los servicios públicos.
Las protestas también contaron con el respaldo de estudiantes de liceos, quienes desde septiembre mantienen movilizaciones para exigir mejores condiciones educativas y cambios en el sistema de admisión a las universidades.
¿Por qué protestan los trabajadores en Francia?
El encarecimiento de los productos básicos y los combustibles es uno de los principales motivos del descontento social. La pérdida del poder adquisitivo ha complicado la economía de los hogares, incluso entre personas que cuentan con un empleo.
Un barómetro publicado el miércoles por distintas organizaciones, entre ellas la Confederación Francesa Democrática del Trabajo (CFDT), señaló que una de cada dos personas en Francia considera difícil cubrir los gastos de su hogar.
Durante una manifestación en Clermont-Ferrand, Sylvie Larneury, trabajadora del sector sanitario, expresó su inconformidad por las dificultades económicas que enfrentan las familias para apoyar a sus hijos, incluso cuando estos cuentan con estudios profesionales.
“Estamos hartos. No nos estamos muriendo de hambre, pero tenemos que ayudar a nuestros hijos, aunque hayan estudiado”, señaló.
En Lyon, el viticultor Martin Thiberge también se pronunció a favor de mejores condiciones laborales y salariales.
“Queremos vivir de nuestro trabajo, ganar un salario digno”, afirmó durante la movilización.
Por su parte, en Brest, el músico Yann Tiersen, conocido por componer la banda sonora de la película Amélie, participó en la protesta desde un camión de la CGT, donde interpretó música y respaldó la unión de distintos movimientos sociales.
Torre Eiffel y salas del Louvre cerraron por las huelgas
Las movilizaciones también afectaron algunas actividades turísticas y culturales en París. Debido a los paros laborales, la Torre Eiffel y algunas salas del Museo del Louvre permanecieron cerradas.
En el sector educativo, los estudiantes comenzaron la jornada con bloqueos en distintos centros escolares para exigir respuestas a sus demandas.
Sin embargo, las cifras sobre las afectaciones fueron distintas. Las autoridades reportaron bloqueos en 81 de los 3 mil 700 liceos del país, mientras que la Unión Sindical de Estudiantes de Liceo (USL) estimó que alrededor de mil centros educativos permanecieron cerrados.
Enfrentamientos y despliegue de policías durante las protestas
Aunque gran parte de las manifestaciones transcurrió de manera pacífica, también se registraron enfrentamientos con las fuerzas de seguridad en ciudades como París y Lyon. En esta última localidad, al menos un vehículo fue incendiado.
Cerca de Toulouse, un grupo de personas encapuchadas provocó un incendio en las instalaciones de un liceo que se encontraba casi vacío.
Ante las movilizaciones, el ministro del Interior, Laurent Nuñez, anunció el despliegue de 70 mil policías y gendarmes para mantener el orden público y advirtió que habría una respuesta firme ante posibles disturbios.
La actuación de las autoridades también generó cuestionamientos. Asociaciones de jueces, abogados, sindicatos y organizaciones defensoras de derechos humanos denunciaron un supuesto giro autoritario y restricciones al derecho a manifestarse.
Gobierno francés convoca a reunión con sindicatos
Tras la jornada de protestas, el primer ministro Sébastien Lecornu anunció la realización de una conferencia social el próximo lunes, con la participación de sindicatos y representantes empresariales.
El encuentro tendrá como objetivo atender las demandas relacionadas con el poder adquisitivo y los salarios, en un contexto en el que el gobierno busca reducir el déficit de las finanzas públicas mediante un ajuste fiscal previsto para 2027.
Sin embargo, las movilizaciones podrían continuar. El movimiento de los chalecos amarillos convocó a una concentración para el sábado en la plaza de la Concordia, en París, pese a que las autoridades prohibieron su realización.
Además, sindicatos y organizaciones defensoras del derecho a la vivienda de siete países europeos anunciaron manifestaciones coordinadas para finales de noviembre contra el aumento del costo de vida.
Etiquetas: chalecos amarillos, costo de vida en Francia, Emmanuel Macron, huelga en Francia, poder adquisitivo, protestas en Francia, salarios dignos, sindicatos franceses

